domingo, 9 de diciembre de 2018

Compras VS Terminator 2

¿Conoces el concepto de procurement liquido? Tengo el enorme placer de recibir en mi blog a Jairo Ramos Pérez quien con su particular estilo desarrolla en este artículo una alegoría del concepto de procurement liquido que me encanto y espero disfrutes. ¡Bravo! y gracias de corazón Jairo.

“Terminator 2” está considerada como una de las mejores películas de ciencia ficción de la historia y además es uno de esos pocos casos en los que la secuela supera al original. Por si alguien no la ha visto, podríamos resumir la saga Terminator como los esfuerzos de una súper inteligencia artificial que ha logrado en un futuro cercano someter a la humanidad al gobierno de las máquinas. El único peligro para esa IA llamada Skynet es una resistencia humana liderada por John Connor por lo que decide crear a los Terminator, androides asesinos que envía al pasado para matar a Sarah Connor (madre de John) en un primer intento y a Sarah y John en una segunda intentona (narrada en “Terminator 2”).




Las dos primeras películas de Terminator presentan numerosas situaciones y personajes que de un modo u otro, podrían ser ejemplo del momento que vive la función de Compras, pero en esta ocasión nos hemos querido centrar en el personaje del T-1000, el malvado androide interpretado por Robert Patrick y que los que hayan visto la película habrán reconocido fácilmente en la fotografía que encabeza el artículo.

¿Qué tiene de especial el T-1000 y qué visión aporta a Compras? El T-1000 era capaz, gracias a su composición de metal líquido (polialeación mimética según la versión oficial) y nanochips, de extenderse como mancha de aceite, copiar objetos y personas, auto-regenerarse y transformarse. Y, ¿acaso las compras modernas no van exactamente de eso? Van de ser una función transversal capaz de colarse en cualquier departamento y mimetizarse con el negocio y sus necesidades, de ser tecnológicos, flexibles para adaptarnos a stakeholders internos y externos, de copiar las mejores prácticas del mercado y de regenerarse a través de la innovación y políticas de mejora continua. Va de fluir para transportar todas las “sustancias” imprescindibles para la competitividad y rentabilidad del negocio. Y también va de acabar con la resistencia de aquellos blockers que no acompañan el cambio ni gestionan los recursos de la compañía como si fuesen propios. Ahora bien, a diferencia del T-1000 acabaremos con la resistencia sin violencia (¡eso esperamos!) y sí con mucho trabajo, argumentos y dando ejemplo. Una de las principales competencias del director de compras es la de saber adaptarse a la conversación de sus interlocutores

Por eso, del mismo modo que el T-1000 basa su poder en su composición líquida, desde compras tenemos que hacernos fuertes gracias al proceso al que Eduardo Ranz dio forma y que nos gusta llamar “Procurement Líquido”.

El método del Procurement liquido se apoya en los siguientes 6 grandes ejes:

Procurement Cognitivo: Observar, aprender y ser curiosos por naturaleza. Conseguir tanta información como sea posible y también saber gestionar de forma escrupulosa los datos. Como Terminator, debemos ser capaces de aprender y adaptarnos rápidamente.

Procurement Innovador: Cultivar, valorar y premiar el pensamiento crítico y creativo. De hecho, el T-1000 es un buen ejemplo de innovación, ya que mejoraba en casi todo al T-800. Skynet aprendió de sus errores y convirtió el fracaso en innovación.

Procurement Holístico: Potenciar la visión global, entender el negocio y todos los puntos de vista para llegar al punto de que no existen intereses personales, si no intereses de la empresa sin olvidar que los intereses del negocio no pueden estar enfrentados al de nuestros proveedores. El T-1000 tenía total libertad de actuación pero entendía que servía a un objetivo mayor.

Procurement Ubicuo: Integrarnos con equipos multidisciplinares, utilizar herramientas y metodologías de negociación conjunta. Debemos ser “omnipresentes” y que nuestros stakeholders tengan la sensación de que las soluciones pueden llegar de cualquier parte, tal y como el T-1000 hacía llegando hasta el último rincón si su misión lo requería.

Procurement Contextual: Estar en contacto con todos nuestros stakeholders. Aprovechar las herramientas de comunicación tradicionales y también las nuevas tecnologías. Estar en los foros adecuados y fomentar que dicha comunicación se retroalimente. El contexto define el contenido. ¿Por qué el T-1000 fue enviado al pasado en vez de intentar matar a John Connor en el 2029? Por el contexto: Skynet entendía la importancia de comunicar su misión y llevarla a cabo en el momento adecuado.

Procurement Sustanciador: La aportación de Compras debe ir mucho más allá del tradicional concepto de ahorro. Debemos aportar innovación, valor al negocio en términos de diferenciación, rentabilidad, sostenibilidad… para Skynet y el T-1000 hubiese sido fácil matar al John Connor del futuro (ahorrar), pero su objetivo era aportar valor al gobierno de las máquinas, erradicando la resistencia desde el origen (aportar valor).

Si seguimos este método y sus 6 principios, conseguiremos que nuestro departamento de Compras sea, como el T-1000, casi invencible.





Ahora bien, el Terminator más famoso sigue siendo el T-800, interpretado por Arnold Schwarzenegger. De él también podemos aprender un montón de lecciones para Compras, entre ellas la de desarrollar capacidades interpersonales o la de acabar siendo los héroes en un entorno en el que inicialmente se nos ve como el villano. Pero eso mejor lo dejamos para una nueva entrega de “Compras VS  Terminator” y nos despedimos, como no podría ser de otra manera con un “Sayonara Baby”.

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